Desglosa conceptos e importes
Escribe cada concepto en una línea con su cantidad, precio unitario e importe. Añade la base imponible, el tipo y la cuota de IVA y el total. La plantilla no calcula: comprueba las sumas.
Indica hasta cuándo es válido el presupuesto y qué queda fuera. Los trabajos no incluidos deben presupuestarse antes de realizarlos.
- Datos de la empresa y del cliente
- Conceptos con cantidad, precio e importe
- Base imponible, IVA y total
- Validez, condiciones y aceptación firmada
Deja constancia de la aceptación
El bloque final permite al cliente aceptar los conceptos, importes y condiciones. Conserva una copia firmada y prepara otro presupuesto si cambia el alcance.
Cuando el cliente es consumidor, la información previa debe ser clara, comprensible y suficiente. Revisa también las obligaciones específicas de tu actividad.
Presupuesto, factura y parte son documentos distintos
El presupuesto propone condiciones e importes; la factura tiene requisitos propios; el parte registra el trabajo realizado. Usa cada documento para su finalidad.
Cuando el cliente acepte, mantén los mismos conceptos en el parte y en la factura, salvo que ambas partes acuerden cambios.